Blog

Lo que no te contaron sobre la contabilidad y deberías saber

Esta entrada tiene su origen en una conversación que tuve, en el entorno distendido de jugar a palas en la playa, en la que una conocida le dijo al socorrista que era contable. En aquel momento pude expresarme con una sinceridad mayor de lo habitual y quiero ahora poder reproducir los aspectos que comenté y que considero pueden ser de utilidad para más personas.

La contabilidad no mola

Mi primera reacción fue pensar “¡No!, contable no”. Ser asesor puede ser una forma de entender lo que hago, pero contabilidad y fiscalidad únicamente no es algo realmente apasionante desde el punto de vista profesional.

Me explico. Hay muchas empresas que no se toman la contabilidad en serio. Gran parte de ello radica, precisamente, en la obligatoriedad de publicar las cuentas anuales en el Registro Mercantil.

Hay una serie de empresas que entienden la publicidad de las cuentas como una forma de propaganda. Su razonamiento es el siguiente: “En los buenos tiempos podremos compararnos con los demás para que vean lo bien que nos va. Sin embargo, cuando las cosas no vengan bien dadas, tenemos un incentivo enorme a falsear las cuentas o directamente a no llevarlas al registro“.

Como ejemplos clásicos de “maquillaje” contable tenemos:

  • Facturar de más para tener más ingresos un año a cambio de mayores compras (a proveedores) o abonos (a clientes) en el año siguiente.
  • Variación de existencias poco rigurosa. Si en el almacén a 31 de Diciembre tenemos mercancías por valor de 100mil euros contabilizar una valoración de x miles de euros más y así mejoramos el margen de explotación.

Y respecto a no depositar las cuentas en el registro mercantil os invito buscar las últimas cuentas de “esa empresa” que sabéis que últimamente no le va muy bien en cualquiera de éstas páginas: infocifaxesor, etc…Conozco varios ejemplos de empresas que operan en la actualidad cuyas últimas cuentas publicadas son de 2009 a pesar de haberse endurecido las sanciones por ésta práctica.

¿Por qué este incentivo es tan fuerte?

Las empresas españolas, por lo general, tienen un modelo de financiación, en sus etapas de constitución y crecimiento, basado principalmente en la deuda con entidades financieras. Para más información ver las diferencias entre el sistema financiero continental (basado en la banca) y el anglosajón (basado en los mercados)

Realizar unas cuentas anuales en las que quede evidente lo mal que lo estamos pasando es equivalente al harakiri de la empresa puesto que la entidad financiera nos va a cortar la financiación todo lo posible para no exponerse a mayor riego con nosotros. Si a un entorno de recesión económica le sumamos una fuerte restricción de crédito tenemos los ingredientes para la “tormenta perfecta” que ya todos conocemos.

Consecuencias

Como malos ejemplos podemos encontrar casos como:

Es por ello que ser solamente contable es algo, a día de hoy, difícil de asociar a un verdadero interés por una buena gestión de los negocios.

Cómo llevar la contabilidad

Todo ello nos lleva a reflexionar sobre el modo en que podemos llevar la contabilidad de nuestro negocio.

La decisión principal reside en si ésta va a ser utilizada para llevar el control de la empresa de manera fiable y detallada o no.

Si la respuesta es afirmativa el experto contable nos apabullará con requisitos y formalismos perfectamente lógicos como los siguientes:

Un modelo alternativo y simplificado

Sin embargo a día de hoy pienso que la contabilidad debe ser algo que reste menos tiempo de la gestión de la empresa y que un negocio requiere que la información pueda ser consultada por los usuarios sin necesidad de tener conocimientos de contabilidad. Obviamente sin prescindir del requisito de fiabilidad.

Por ello trabajo estableciendo un sistema en que el control se puede hacer con igual precisión y de manera más sencilla desde las opciones de gestión. Esto es:

  • Para cada gasto contable crear un artículo dentro de una familia / subfamilia.
  • Estos artículos que reflejan gastos pueden definirse como servicios en lugar de productos, no almacenables, consumibles, sin stock…para que no formen parte de la valoración de existencias.
  • Podremos llevar control para cada periodo elegido o proveedor qué tipo de gasto o grupo de gasto hemos incurrido, cuántas veces y la fecha. La información será la misma que hubiéramos obtenido de la contabilidad.
  • Habrá algunos tipos de gasto sin factura que estarán fuera del análisis desde gestión, como gastos financieros o amortizaciones. Pero los módulos de Inmovilizado y los informes de las propias entidades financieras pueden cubrir las mismas necesidades.
  • Utilizar el sistema de informes internos de la aplicación para presentar la información contable de la manera que los usuarios realmente necesiten.

Un modelo así, a la larga, permite que la empresa ahorre tiempo y que la contabilidad se convierta en una parte del sistema de información para la toma de decisiones en lugar de una carga o un requisito formal.

 

Análisis de facturas en Odoo

 

Lo que no te contaron sobre la contabilidad y deberías saber
Dinos tu valoración